Resumen
Las corregidurías policiales desempeñan un papel crucial en la regulación, actuando mediante mecanismos de control y fiscalización, con la responsabilidad de proteger a las instituciones, a los agentes públicos y a la sociedad. Si, por un lado, las corregidurías contribuyen a una mejor relación entre las instituciones y la sociedad, por otro, las sanciones pueden afectar negativamente a los servidores públicos. En la unidad de Policía Científica analizada, desde su desvinculación de la Policía Civil, aún no se ha creado una estructura de corregiduría dentro del organigrama institucional, por lo que los servidores responden ante la Corregiduría General de Seguridad Pública.
En este sentido, el presente trabajo tuvo como objetivo comprender si, y de qué manera, la ausencia de una Corregiduría de la Policía Científica afecta, para servidores y gestores, los procesos de gestión de personas y el clima organizacional. Se analizaron datos obtenidos de ocupantes de cargos de gestión de la unidad de Policía Científica y de servidores que enfrentaron procedimientos disciplinarios investigados por la Corregiduría General durante los últimos cinco años.
El análisis reveló que el modelo actual de fiscalización impacta principalmente en los siguientes aspectos: confianza en los procesos de fiscalización institucional, confianza en los superiores jerárquicos y relaciones interpersonales. Tanto servidores como gestores consideran esencial la inclusión de un órgano correctivo en la planificación estratégica de la institución. Además, los servidores señalaron una tendencia a la banalización en el uso de la corregiduría, reforzando la necesidad de una estructura más eficaz.